La historia
Empezamos en 2014, con tres perros y una idea sencilla.
Somos Jesús y Marta, y llevamos más de diez años cuidando perros como si fueran nuestros. Montamos la residencia con una idea sencilla: que tu perro esté tan a gusto que tú puedas irte tranquilo.
Aquí no atendemos perros. Atendemos al perro que tienes delante: cómo le gusta jugar, cómo duerme, qué le da miedo. Por eso cada estancia empieza por una admisión tranquila, con cartilla al día, y termina con un informe corto de cómo fue.
Que tú estés tranquilo y tu perro, feliz. No hacemos otra cosa.
Los valores
Tres cosas que nunca negociamos.
COMO EN CASA
Cariño de familia.
Cada perro tiene un nombre, una rutina y un sitio. Te mantenemos al día con fotos mientras estás fuera.
SEGURIDAD
Centro autorizado, vigilancia 24/7.
Instalaciones limpias, supervisión constante y veterinario asociado coordinado ante cualquier imprevisto.
TRANSPARENCIA
Sin sorpresas, sin letra pequeña.
Tarifas claras, condiciones por escrito y comunicación directa por WhatsApp. Cuanto antes lo sepas, mejor.
El lugar
Aire libre, sombra, calefacción en invierno.
La promesa
Lo dejas con nosotros y vuelve mejor. Esa es la única promesa que hacemos.
Jesús y Marta